Cultura Motera

¿En qué tipo de vías hay más accidentes de tráfico en España?

5 minutos 11/06/2026

No hay carretera que esté exenta de accidentes de tráfico, pero hay una serie de vías en las que es más habitual que se produzcan siniestros, y de una mayor gravedad. Lógicamente, las vías interurbanas son las carreteras donde se producen la mayoría de los accidentes.

¿En qué tipo de vías hay más accidentes de tráfico en España?

Las diferentes administraciones públicas tienen un objetivo lógico en materia de seguridad vial, que es reducir la siniestralidad en las carreteras, objetivo que se puede reducir de diferentes maneras. Pero igualmente tienen una aspiración un tanto quimérica, como es la mortalidad cero en la carretera. Desgraciadamente, por muchas medidas que se adopten la siniestralidad en la carretera depende en gran medida del factor humano, que hace incontrolable esta situación. Por tanto, los accidentes de tráfico son, desgraciadamente, inherentes a la circulación.

Pero los accidentes pueden ser de mayor o menor gravedad, y tristemente también mortales. Con mucha frecuencia, la gravedad de los accidentes depende principalmente del tipo de vía en la que se producen.

¿Qué tipos de vía registran más accidentes mortales?

Podemos dividir los tipos de vía en función de su uso y ubicación. Tenemos las vías urbanas, que discurren dentro de las ciudades, y las interurbanas, que conectan poblaciones. Y dentro de estas tenemos carreteras convencionales, autovías y autopistas. Las vías interurbanas son las que registran el mayor número de accidentes mortales.

Hay una lógica en esta situación, y es que en las vías interurbanas se circula a más velocidad que en el interior de la ciudad, y por tanto en caso de siniestro el riesgo es mucho mayor. De hecho, según informes de la Dirección General de Tráfico (DGT) la mayoría de las víctimas en accidente de tráfico, y fundamentalmente las mortales, se producen en vías interurbanas, incluso más en tramos rectos que en curvas, y a una velocidad que no resulta excesivamente elevada, entre 50 y 80 km/h.

Y entre las vías interurbanas, son las llamadas carreteras convencionales, aquellas que disponen solamente de un carril en cada sentido, las que cuentan con la más elevada siniestralidad.

¿Por qué las carreteras convencionales son las más peligrosas?

Es una consecuencia lógica de las características de este tipo de vías, en las que no hay segregación de los dos sentidos de la vía, como ocurre en las autovías y autopistas, donde una mediana, ya sea con un muro, un espacio ajardinado o un guardarraíl, separa ambos sentidos. En una carretera convencional, por ejemplo, hay que ocupar el sentido contrario para realizar adelantamientos, y es en esta maniobra, por descuido o por impericia, donde se producen muchos accidentes que tienen consecuencias terribles.

Además, las carreteras convencionales, que son de dimensiones más limitadas que una autovía o una autopista, normalmente discurren por terrenos más abruptos y espacios delimitados entre arbolado y otros obstáculos que implican un riesgo mayor en caso de salida de la vía, que también es otra de las causas de los accidentes mortales en la circulación.

De hecho, las autovías y autopistas son espacios cerrados, con un cercado que impide su acceso si no se realiza desde una incorporación establecida. En una carretera convencional este vallado no existe, salvo en tramos que atraviesen fincas o terrenos que, por diversas circunstancias, están delimitados.

Aunque la velocidad máxima permitida en las carreteras convencionales es más baja que en autovía y autopista, 90 km/h frente a los 120 km/h de aquellas, la siniestralidad es más elevada en las carreteras convencional por el tipo de accidente que se produce, como la colisión entre vehículos que circulan en diferente sentido, situación que se suele dar generalmente por una distracción o por un error en una maniobra de adelantamiento, con consecuencias muy graves.

En líneas generales los informes de la DGT señalan que, sorprendentemente, hay más accidentes mortales en tramos rectos de carretera con buena visibilidad que en tramos de curvas, donde la visibilidad es peor. El 26 % de los accidentes que tienen lugar en autovía o autopista se producen en tramos rectos con buena visibilidad. La DGT también destaca que un 35 % de los atropellos con peatones fallecidos se producen en rectas de carreteras convencionales

Consejos para reducir el riesgo de accidente mortal

Las carreteras convencionales, por sus características, cargan con una elevada siniestralidad, pero se puede contribuir a reducir la gravedad de los siniestros con una conducta adecuada al volante.

Lo fundamental es mantenerse siempre concentrado y alerta en la conducción. La mayoría de los accidentes graves se producen en las primeras horas de la jornada, y también en las zonas más próximas al lugar de residencia. Son consecuencia en muchos casos de la relajación en la conducción al encontrarse en un entorno conocido, que hace que aumente la confianza del conductor rebajando sus niveles de atención.

Hay que prestar especial atención a la circulación en carreteras convencionales, guardando la adecuada distancia de seguridad, y calculando adecuadamente el momento para realizar un adelantamiento, además de atender estrictamente a las indicaciones sobre límites de velocidad, que en estas carreteras están estrechamente relacionados con los cambios en la orografía de la carretera.

Mientras que en una autovía o una autopista, las curvas suelen tener un radio constante y la calzada una mayor dimensión, en una carretera convencional el trazado cambia continuamente, las curvas son variadas, y la visibilidad se reduce en ocasiones por la propia orografía. De esta forma, la carretera nos exige máxima atención, porque un descuido puede resultar carísimo.

Deja una respuesta

Volver arriba