
El catálogo de señales viales es cada vez más amplio y complejo, por lo que no es de extrañar que el usuario, en ocasiones, se sienta algo perdido y dubitativo al encontrarse con determinada señalización, como sucede con las líneas amarillas continuas. Hoy vamos a hablar de esta marca vial, vamos a conocer en qué se diferencia de otras señales, el porqué de su color amarillo, a qué uso se ha destinado, y también, por supuesto, nuestras obligaciones como conductor, y las consecuencias que conllevan no respetar este tipo de señalización.
¿Qué es la línea amarilla continua y en qué se diferencia de otras marcas viales?
marcas viales?
La presencia de una línea amarilla en las calzadas suele indicar restricciones o reglas específicas para los conductores y su significado depende de sus características y su ubicación.[a(1]
Podemos encontrar las líneas amarillas como separación de carriles en carreteras de doble sentido. El uso más esencia de las líneas amarillas continuas es el de establecer separaciones en los carriles con direcciones opuestas. Estas líneas indican que no se debe superar para realizar un adelantamiento, o para cambiar de carril por la presencia de tráfico en el sentido contrario de nuestra marcha.
También sirven para acotar zonas de no adelantamiento, de forma que podemos encontrarlas en tramos de carreteras donde está prohibido adelantar debido a la orografía o el trazado de la carretera, con la presencia de curvas, pendientes, intersecciones u otra clase de trazado donde la visibilidad es limitada o el riesgo de accidente es elevado.
Igualmente, el uso más frecuente es en la señalización en obras. En este caso el uso de las líneas amarillas tiene un carácter temporal, porque se emplean en zonas de obras, o porque se están desarrollando tareas de mantenimiento en la carretera, y las líneas ayudan a delimitar áreas de trabajo, indican desvíos temporales, o simplemente alertan sobre diversos cambios que se pueden producir en las condiciones de la vía debido a estas actuaciones.
La elección del color amarillo no es casual. Esa tonalidad ayuda a reafirmar la atención sobre las señales, ya que resulta más llamativo que el color blanco, y además entra en la gama de colores calientes, ante los que el cerebro humano resulta más reactivo.

Usos de la línea continua amarilla
El uso más común de la línea amarilla continua es el de la restricción absoluta. Uno de sus usos al que estamos ya más que acostumbrados es el empleo de una trazada continua en los bordes de la carretera o junto a los bordillos de la acera en las ciudades. En este caso, esta línea prohíbe completamente el estacionamiento o la parada de vehículos en el área designada. En ocasiones puede existir una restricción temporal, señalada por indicadores específicos, permitiendo el estacionamiento solo en determinados momentos.
Amarilla continua
La línea amarilla continua se complementa con otra serie de señalizaciones pintadas sobre la calzada, igualmente de color amarillo.
Amarilla discontinua
La línea amarilla discontinua permite la parada pero prohíbe el estacionamiento. Autoriza la detención temporal, pero no está permitido el estacionamiento, y su uso está regido por una señalización horaria específica.
Amarillas en zigzag
La línea amarilla en zigzag define espacios reservados. Sirve de advertencia clara para que ninguna clase de vehículo pueda estacionarse en esos sectores, que quedan reservados para usos especiales, como pueden ser las áreas de carga y descarga. El objetivo de esta señalización es asegurar la fluidez del tráfico.
Cuadrícula amarilla
La cuadrícula amarilla, que significa acceso restringido. Esta cuadrícula, formada por líneas amarillas continuas, señala la prohibición de acceso a ese área, incluso si el vehículo tiene preferencia de paso. Estas marcas se colocan en las intersecciones de las calles o en cruces peatonales para evitar obstrucciones.

Consecuencias de ignorar las líneas continuas amarillas
Como decíamos anteriormente, el objetivo de estas señales viales es proteger la circulación en zonas donde adelantamientos u otras maniobras similares podrían resultar peligrosos. Por tanto, al no respetarlas, te expones a dos consecuencias: el riesgo de sufrir un accidente grave, y ser objeto de sanción económica por parte de un agente de la autoridad.
Traspasar una línea amarilla continua está considerado como una infracción de tráfico, lo que acarrea su correspondiente multa. Las sanciones pueden variar en función de la gravedad de la dicha infracción. La multa por adelantar en zonas prohibidas, parar o estacionar sobre una de estas líneas oscila entre 80 a 200 euros, y además comporta la retirada de cuatro puntos del carnet cuando se trata de una línea de separación de carriles.
Independientemente de la cuantía económica y el trastorno que puede suponer la pérdida de puntos en el permiso de conducción, lo más grave es el riesgo de sufrir un accidente, o provocarlo, porque recordemos que estas líneas se trazan en zonas de visibilidad reducida, como curvas peligrosas, y traspasar la línea supone un riesgo muy elevado de sufrir un accidente grave.
Es fundamental conocer perfectamente el significado de las líneas amarillas continuas y respetar sus indicaciones, porque hay mucho en juego.

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