Cultura Motera

¿Se puede conducir en chanclas?: Posibles multas y sanciones

6 minutos 26/05/2026

Con la llegada del buen tiempo cambian nuestros hábitos, nuestras costumbres, nuestra forma de vestir, y el uso de chanclas como calzado habitual es cada vez más frecuente. Pero, ¿es legal conducir con ellas?

¿Se puede conducir en chanclas?: Posibles multas y sanciones

No cabe duda que esta es una las cuestiones que muchos conductores se plantean cuando llega el buen tiempo. La playa se va a convertir en un escenario habitual durante los próximos meses, bien como destino vacacional de larga estancia, o bien como escapada de fin de semana, y en la playa se busca la comodidad, y unas chanclas es un tipo de calzado ideal. ¿Pero es el más adecuado para conducir? ¿Nos pueden multar por llevarlas? Esta y otras dudas vamos a intentar resolvértelas en el artículo de hoy.

¿Qué dice la DGT sobre conducir con chanclas?

Seguramente esta es una de las cuestiones más debatidas, y más allá de lo óptimo que puedan resultar a la hora de conducir y manejar los pedales del automóvil, la realidad es que en esta cuestión nos encontramos ante una paradoja legal.

El Reglamento General de Circulación no recoge de forma explícita ningún artículo que prohíba el uso de este tipo de calzado cuando se conduce, pero esto no quiere decir que no podamos ser objeto de sanción si un agente lo considera. Porque todo queda a la interpretación de un agente de la autoridad, que puede sancionarte si considera que, en su opinión, el uso de un determinado calzado puede convertirse en un obstáculo a la hora de controlar un vehículo con seguridad.

Por tanto, todo queda en la apreciación de una acción en un momento determinado y no en la legalidad de un uso concreto. De esta forma, lo que a ojos de un agente podría ser perfectamente legal, otro podría decir que supone un riesgo para la seguridad, y este contrasentido deja al conductor en un estado de indefensión.

¿Se puede conducir con chanclas, crocs o sandalias?

Como hemos dicho, legalmente no hay nada que impida ponerse al volante con cualquier tipo de calzado. Incluso descalzo. Pero es evidente que no todos los calzados se adaptan a un uso en la conducción.

Lo fundamental a la hora de conducir es tener un buen tacto en la planta de los pies, que nuestro calzado sujete el pie con firmeza y no entorpezca la intervención sobre los pedales. Las chanclas, las sandalias y ese tipo de calzado más liviano, que no sujeta con firmeza el pie como puede hacerlo un zapato, corre el riesgo de desplazarse e incluso engancharse en los pedales, con el peligro que ello supondría a la hora de intervenir sobre cualquiera de ellos.

Hay una cuestión en la dinámica de los pies, que se ve afectada por el uso del calzado abierto. Al no disponer de talón en este tipo de calzado, no existe un punto de apoyo firme para el pie, lo que obliga a levantar toda la pierna para realizar los movimientos de los pies entre los pedales, y este gesto ralentiza la maniobra, aumenta el tiempo de intervención y afecta a la reacción del conductor.

Hay más situaciones. Por ejemplo, en una frenada, al pasar del pedal del acelerador al del freno, el simple hecho de que la chancla se enganche en el acelerador, aunque sólo sea unos instantes, impidiendo que acceder al freno, retrasa el momento de intervención y la frenada, y todo ello puede derivar en un accidente por no haber podido frenar a tiempo. Lo mismo puede suceder si el calzado abierto se engancha e impide que soltemos el acelerador.

Además, independientemente del calzado, también hay otros factores añadidos. Conducir con las chanclas de la playa o de la piscina, que pueden llegar al habitáculo con restos de arena o mojadas, puede provocar que la suela deslice sobre el pedal del freno, restando eficacia al trabajo del pedal, retrasando la intervención y aumentado el espacio de frenada, con el riesgo que ello conlleva.

No cabe duda que un calzado abierto no es el más adecuado para conducir, aunque seguramente la mayoría de los usuarios no hayan tenido graves problemas al volante por culpa de este tipo de calzado. Pero la realidad es que el riesgo está ahí.  Un informe del RACE revela que el uso de calzado inadecuado está relacionado con un 5 % de los accidentes de tráfico.

¿Qué multas puede haber por conducir en chanclas y otros tipos de calzado?

La cuantía de la multa por conducir con calzado abierto no es muy elevada. El artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación establece una sanción de 80 euros por conducir con un calzado inadecuado, una cuantía que se vería reducida a 40 euros por pronto pago.

Este artículo obliga al conductor a “mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción”. En algunos casos, el agente que sanciona también puede recurrir al artículo 17.1, que establece que los conductores deben estar “en todo momento en condiciones de controlar su vehículo”.

¿Cómo debe de ser el calzado para conducir adecuadamente?

Para conducir es fundamental llevar un calzado adecuado, aunque pueda resultar incómodo en el verano.  Por eso las chanclas, sandalias, crocs, pero también los zapatos de tacón o el calzado de trabajo con protecciones no son recomendables para conducir con un mínimo de seguridad, y todos ellos pueden ser objeto de sanción por un agente.

El calzado para conducir debe de reunir las siguientes características:

  • Debe sujetar con firmeza el pie y adaptarse al contorno sin dejar holguras.
  • Ha de ser lo suficientemente flexible como para que no impida el libre movimiento de los pies, y de esta manera puedan actuar con precisión sobre los pedales.
  • Debe contar con un agarre seguro: el material de la suela no debe resbalar sobre el pedal.
  • Debe ser cómodo, que resulte ligero para que los movimientos sean ágiles, y si tiene cordones, hay que asegurarse de que estén bien abrochados y sean suficientemente cortos para evitar que se enganchen a alguno de los pedales.
  • Finalmente, un calzado transpirable evita que el pie sude. El calentamiento excesivo incómodo para el conductor y puede afectar a su concentración al volante.

Deja una respuesta

Volver arriba