
Debido a sus funciones, este dispositivo es conocido popularmente como “caja negra”, aunque a diferencia de la que se utiliza en el mundo de la aviación, no graba vídeo ni audio. Está desarrollado con la idea de reconstruir y comprender mejor los siniestros en los que se puede ver involucrado un vehículo, pero sin invadir la privacidad de las personas que van en él. En inglés, las siglas EDR significan “Event Data Recorder”, que se puede traducir al español como “grabador de datos de evento”.

¿Qué es el EDR de un coche?
Gracias a los datos que en él quedan registrados, aparte de ayudar a conocer la causa o causas por las que se ha producido un accidente, también informa de cómo han funcionado los sistemas de seguridad en el mismo, contribuyendo a evolucionarlos, y a que cada vez sean mejores y más efectivos.
El EDR graba en bucle continuo y solo almacena de manera definitiva los datos previos a cuando detecta que se ha producido un impacto, y también los inmediatamente posteriores. Aproximadamente registra parámetros del vehículo durante los 30 segundos previos a un accidente y los 5 segundos posteriores. Retiene velocidad, posición del acelerador, revoluciones del motor, uso del freno, posición del volante y la dirección (trayectoria), fuerza de deceleración (G), inflado de airbags, etc. También informa de ciertas condiciones meteorológicas en el momento del siniestro y, por supuesto, del día y la hora.

De este modo, el EDR de un coche evita que se generen versiones contradictorias de cómo se ha producido un accidente y también contribuye a un mejor comportamiento de los conductores, pues las maniobras inapropiadas o temerarias quedan registradas en él si se realizan poco antes de un siniestro.
¿Qué tipo de vehículos están obligados a montar EDR de origen?
Todos los vehículos nuevos de tipo M1 y N1 que han sido homologados a partir del 6 de julio de 2024 están obligados a montar EDR entre su equipamiento de origen.
La categoría M1 incluye a vehículos diseñados y fabricados específicamente para el transporte de personas, con un máximo de 9 plazas incluyendo la del conductor. Estos son turismos convencionales, SUV, monovolúmenes, furgonetas acristaladas y autocaravanas hasta 3.500 kg.
La N1 la forman vehículos de trabajo destinados al transporte de mercancías que tampoco superen los 3.500 kg. Popularmente conocidos como “industriales”, principalmente son furgonetas, camionetas de tipo “pick-up” y derivados de turismo, y no pueden circular a más de 90 km/h en vías rápidas.
Tanto los M1, como los N1, se pueden conducir con el carnet B.

¿Dónde se suele colocar el EDR en un vehículo?
El EDR es un dispositivo del tamaño de un teléfono móvil. Lo más habitual es que vaya colocado debajo del asiento del conductor o de la consola central, dos zonas del vehículo en las que es difícil que se dañe en el caso de producirse un fuerte impacto.Además, va fijado mediante tornillos al chasis para garantizar su integridad. Generalmente va conectado a la unidad de control del airbag o también puede ir directamente a la centralita (ECU).

¿Quiénes están autorizados para acceder a la información registrada en un EDR?
Por orden judicial, solo peritos reconstructores de accedentes, compañías aseguradoras, y agentes de la Policía o la Guardia Civil, pueden acceder a la memoria del EDR para esclarecer cuáles han sido las causas de un accidente. Además, y de forma anónima, sus datos pueden ayudar a estudiar la siniestralidad de los distintos vehículos y también de las carreteras, contribuyendo a realizarles mejoras en el caso de que se considere necesario.

Los datos del EDR se extraen mediante hardware y software específicos, siendo el sistema Bosch CDR (“Crash Data Retrieval” o “recuperación de datos de choque”) el más utilizado. A grandes rasgos, la operación de descarga se realiza conectando un ordenador al conector de diagnosis del vehículo, conocida como puerto OBD-II (On-Board Diagnostic II), un elemento obligatorio en los vehículos modernos de tipo M1 y N1.

¿Qué ocurre si se manipula o desconecta el EDR de un coche?
Manipular indebidamente el EDR de un vehículo o desconectarlo puede ser motivo de una multa de cuantía elevada e incluso puede tener consecuencias legales importantes. La DGT considera la manipulación de los componentes de seguridad de un vehículo como una infracción grave. No solo puede acarrear una sanción administrativa, sino que puede llegar a considerarse un delito y, por ello, tener consecuencias penales.

Además, la manipulación o desactivación del EDR se detectará en la ITV y, por tanto, el vehículo no pasará la inspección. Y en caso de accidente, si se demuestra que ha sido manipulado, la compañía de seguros del vehículo en cuestión podrá no cubrir los daños, argumentando una modificación ilegal.
Las multas por manipular o interferir en los sistemas de control y seguridad de un vehículo pueden ser similares a las sanciones por alterar tacógrafos o instalar inhibidores, por lo que pueden ir desde los 1.000 hasta los 6.000 euros. Además, conllevan pérdida de puntos del carnet de conducir, llegando hasta los 6 en los casos más graves.

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