
Al volante del Toyota GR Yaris Rally2 y compitiendo en WRC2, la dupla de Cachón y Rozada arrancó con fuerza bajo la noche nevada de Bygdsiljum. En el primer tramo firmaron el sexto mejor tiempo entre los Rally2 y se colocaron como el primer equipo no nórdico. Una carta de presentación más que prometedora en un rally donde la experiencia en nieve marcó las diferencias.
El viernes tuvo de todo. Un trompo en la primera pasada les hizo perder tiempo, aunque reaccionaron y llegaron a marcar un quinto mejor crono en Bäck 1. Ritmo había, confianza también.
El golpe duro llegó en la segunda pasada por Bygdsiljum, donde una salida de pista con un toque en un talud provocó daños en la parte frontal del Toyota que obligaron al abandono de la etapa. Pero tras un duro y arduo trabajo de los miembros del equipo de MSI, Alejandro Cachón pudo reengancharse y volver a la pista con muy buen ritmo, pero siendo cautos ante un terreno totalmente desconocido.
A partir de ahí, trabajo, cabeza fría y kilómetros. Muchos kilómetros. El objetivo estaba claro: aprender, sumar experiencia en un terreno completamente nuevo, y se consiguió con muy buenas sensaciones de cara a lo que está por empezar. Esto no ha hecho más que arrancar.
Cachón lo resumía así al final del rally: «Ha sido una prueba de muchísimo aprendizaje, con kilómetros clave para el futuro y un agradecimiento especial al equipo por el esfuerzo para dejar el coche perfecto tras el error del viernes».
Rozada, por su parte, destacaba lo valioso de completar este proceso en un entorno tan diferente y la importancia de llegar con ritmo al inicio de la temporada puntuable.

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