Cultura Motera

Vehículos autónomos en 2026: Guía actualizada

9 minutos 15/06/2026

Los vehículos automatizados, popularmente conocidos como vehículos autónomos, son aquellos que se mueven gracias a un motor y que son capaces de desplazarse de manera autónoma, sin la supervisión total o parcial de un ser humano.

Vehículos autónomos en 2026: Guía actualizada

Los coches automatizados están diseñados y construidos para moverse de manera autónoma durante determinados periodos de tiempo sin la supervisión continuada de un conductor, aunque la mayoría siguen necesitando su intervención en algunos momentos.

¿Qué tecnologías emplea un vehículo autónomo?

Los vehículos de conducción automatizada poseen diferentes tecnologías para poder desplazarse con la seguridad necesaria. Lo más habitual es que cuenten con:

Unidades de control con potentes procesadores capaces de ejecutar software y transformar los datos obtenidos por los sensores en acciones concretas sobre el volante, el acelerador y el freno, entre otros.

  • Sensores de percepción del entorno (láser, radar, ultrasonidos, infrarrojos, cámaras de visión artificial, etc).
  • LiDAR (Ligt Detection and Ranging). Tecnología de detección y medición de luz que emite miles de pulsos de luz láser por segundo para medir distancias con mucha precisión y crear mapas en 3D muy detallados del entorno. Generalmente está compuesto por un emisor láser, uen escáner, un receptor y un sistema GPS/GNSS para localizar el sensor.
  • Sistemas de comunicaciones.
  • Sistemas de posicionamiento.
  • Sistemas avanzados de control.
  • Sistemas de aprendizaje automático.
  • Algoritmos complejos.
  • Controladores.
  • Actuadores
  • Unidades de control con potentes procesadores capaces de ejecutar software y transformar los datos obtenidos por los sensores en acciones concretas sobre el volante, el acelerador y el freno, entre otros.

Gracias a todas estas tecnologías, los coches autónomos son capaces de percibir con mucho detalle el entorno, medir distancias, detectar los bordes de la calzada, mantenerse dentro de las líneas del carril por el que circulan o leer las señales de tráfico, tanto verticales, como horizontales. Además, monitorean otros vehículos, peatones, ciclistas y obstáculos. Al gestionar todos estos datos, son capaces de circular de manera autónoma.

Toda la información es procesada por un software muy sofisticado que genera las instrucciones oportunas para mover la dirección, acelerar y frenar.

Los sistemas de conducción automatizada (ADS o “Automated Driving Systems”) se encargan del control dinámico del vehículo de manera sostenida y segura en un escenario específico denominado Dominio de Diseño Operativo (ODD u “Operational Design Domain”). Este se ocupa del estado de la vía, del entorno que rodea al vehículo, de las condiciones del tráfico, de la meteorología, la luz ambiental, etc.

¿Qué niveles existen de vehículos autónomos?

No todos los vehículos automatizados poseen las mismas capacidades a la hora de desplazarse por sí solos. Por este motivo, la Sociedad de Ingenieros de Automoción Internacional (SAE) clasifica a estos vehículos de acuerdo al nivel de atención y de intervención del ser humano en su conducción. Así, existen seis niveles de automatización siendo el nivel 0 el más bajo (ninguna automatización) y el nivel 5 el más alto (completamente autónomo).

Los niveles de automatización que establece las SAE son los siguientes:

  • Nivel 0 o conducción manual: el conductor realiza todas las acciones necesarias para conducir el vehículo, sin ningún tipo de ayuda. Los vehículos carecen de tecnología de automatización para la conducción, por lo que sus conductores son los responsable de manejarlos..
  • Nivel 1 o conducción con asistencia: sistemas automotrices controlan la dirección o la aceleración/deceleración, pero nunca las dos cosas a la vez. El control de crucero adaptativo y la asistencia para el mantenimiento del carril son las principales ayudas que incorporan los vehículos de este nivel. El conductor se encarga del resto de tareas relativas a la conducción.   
  • Nivel 2 o automatización parcial: varios sistemas se encargan controlar al mismo tiempo la dirección, la aceleración y la frenada. Los vehículos de este nivel están equipados con Sistemas Avanzados de Ayuda a la Conducción (ADAS).  Del resto de tareas se encarga el conductor.
  • Nivel 3 o automatización condicional: varios sistemas realizan todas las tareas de la conducción, pero con varias limitaciones. El conductor debe prestar cierto grado de atención e intervenir si los sistemas ADAS requieren asistencia o dejan de funcionar de manera repentina.
  • Nivel 4 o automatización alta: varios sistemas realizan todas las tareas de conducción y navegación, incluso si el conductor humano no responde correctamente a una solicitud de intervención. Por ejemplo, los vehículos de este nivel suelen estar limitados en cuanto a ubicaciones geográficas y tampoco pueden circular si la climatología es muy adversa.  
  • Nivel 5 o automatización total: varios sistemas realizan todas las tareas de conducción en todos los escenarios posibles. Los vehículos pueden desplazarse sin un conductor humano, e incluso puede carecer de volante o pedales. Son capaces de operar por sí solos sin verse afectados por la climatología o el estado de la carretera.

En la actualidad, la mayoría de los vehículos se catalogan entre los niveles 0 y 2, aunque los fabricantes ya están desarrollando vehículos de nivel 3 e incluso de 4. Todo apunta a que en 2030 comenzarán a circular por las carreteras vehículos con capacidades de conducción totalmente automatizada.

¿Los sistemas ADAS repercuten en los niveles de automatización de los vehículos?

Comprobando los distintos niveles de automatización establecidos por la SAE, los sistemas ADAS (Sistemas Avanzados de Ayuda a la Conducción) afectan de manera directa a los niveles 1 y 2, en los que el ser humano todavía es fundamental para conducir el vehículo.

Teniendo en cuenta que el 90% de los accidentes de tráfico son debidos a errores humanos, los sistemas ADAS han sido desarrollados con los objetivos de automatizar, adaptar y mejora la tecnología de los vehículos, contribuyendo a optimizar la seguridad en general y ayudar en la conducción. Los sistemas ADAS son capaces de intervenir independientemente en varios apartados de un vehículo como pueden ser los frenos, el acelerador, la dirección, la señalización e incluso son capaces de saber si un conductor está cansado o, incluso, ebrio.

En el nivel 1 establecido por la SAE, se encuentran los vehículos homologados a partir de julio de 2024 que están obligados a incorporar un paquete de ocho sistemas ADAS compuesto por detector de somnolencia, fatiga y distracción (DDR), asistente de velocidad inteligente (ISA), alerta de tráfico cruzado trasero durante maniobras (RCTA), “caja negra” (EDR), alerta de cambio involuntario de carril (LDW), sistema de frenado de emergencia automático (ESS), interfaz para la instalación de un alcoholímetro y alerta de uso del cinturón de seguridad en todas las plazas. Por supuesto, el ABS (antibloqueo de frenos) y el ESP (control electrónico de estabilidad), son sistemas ADAS muy comunes que también están presentes en los vehículos automatizados del primer nivel.

En el nivel 2, además de los sistemas ADAS del nivel 1, se añaden otros como el detector de marcha atrás (REV), monitorización de ángulos muertos (BSM), aviso de colisión frontal con peatones y ciclistas (FCW+P+C), frenada autónoma de emergencia (AEB), reconocimiento de algunas señales de tráfico (TSR), asistencia en atascos (TJA)  y sistema avanzado de mantenimiento de carril (LKA).

Según los expertos, la conducción automatizada reduce el riesgo de que se produzca un error humano en la conducción, ayudando de esta manera a que disminuya el número de víctimas mortales en carretera, y contribuyendo de forma importante al objetivo de la Unión Europea de conseguir cero víctimas mortales en carretera para 2050. Además, la revolución que supone la automatización de vehículos, junto con otras tendencias como la electrificación o el transporte compartido, permitirán optimizar la movilidad, reducir los atascos, rebajar los costes del transporte y disminuir las emisiones de CO2.

¿Cómo se adapta la legislación a los vehículos autónomos?

La Dirección General de Tráfico, como organismo competente de la regulación, ordenación y gestión del tráfico en vías interurbanas y en travesías, lleva años fomentando, apoyando e impulsando el desarrollo de una normativa que permita el despliegue y circulación de vehículos automatizados en España.

En este sentido, las líneas de acción llevadas a cabo en nuestro país han permitido avances relevantes en cuanto a la normativa que rige el tráfico de vehículos a motor, posicionando a España como uno de los estados miembros con una regulación para vehículos automatizados más avanzada de Europa.

En el caso de vehículos automatizados de nivel 4 y 5, la responsabilidad en un siniestro tiende a culpabilizar al fabricante o proveedor del sistema de IA, en el caso de que el problema sea debido a algún fallo técnico.

A principios de este 2026, la DGT anunció de la posible presencia en nuestras carreteras de vehículos provistos con una nueva etiqueta de color rojo que, entre otras cosas, muestra un vehículo con dos personas sentadas una frente a la otra. Oficialmente, esta etiqueta o distintivo se conoce como ES-AV, siglas que corresponden a Evaluación de la Segurtidad y Tecnología de Vehículos Automatizados. La etiqueta advierte que el vehículo que la lleva pertenece al Programa Marco para Pruebas de Vehículos Automatizados, y que está realizando una prueba o ensayo autorizado en vías públicas españolas.

Deja una respuesta

Volver arriba