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Cómo pilotar tu moto con viento, lluvia o nieve

7 minutos

Circulando por las carreteras uno puede encontrarse de todo. Muchas veces son cosas que no se pueden prever. Pero con la climatología, es más difícil que nos pille desprevenidos.

Honda Africa Twin en un paisaje nevado con molínos eólicos
Cómo pilotar tu moto con viento, lluvia o nieve

Cómo conducir en condiciones adversas

Antes de realizar cualquier salida en moto, es conveniente comprobar el pronóstico del tiempo unas horas antes de partir, y no está de más estar preparado y llevar equipamiento a medida. Por lo general hay varias medias generales que debe tomar a la hora de conducir en condiciones adversas.

Principalmente, ante cualquier condición que dificulte el agarre o la visibilidad, se debe reducir la velocidad y anticipar más las reacciones. Además, habrá que aumentar de forma notable la distancia con el vehículo precedente.

Veamos algunos consejos más orientados a situaciones concretas.

Cómo pilotar tu moto con viento

El gran problema del viento es su imprevisibilidad y lo que puede cambiar simplemente por un elemento del terreno u otro vehículo.

Es importante estar atento a todos estos factores para anticiparse a posibles cambios en la dirección en la que pueda soplar el aire. Algunos casos de los más extremos suelen ser los puentes, túneles o al adelantar a un camión.

Además, si se lleva equipaje en la moto, este debe estar correctamente amarrado y de forma lo más simétrica posible para evitar desequilibrios. En cuanto a tu equipación, hay que asegurarse de llevar todas las prendas bien ceñidas.

A la hora de circular es importante agarrar el manillar con firmeza y ayudarse del mismo para girar la moto. Prestar especial atención a los espejos, ya que al cambiar la postura en la moto para agazaparse es posible que no se tenga una percepción adecuada del entorno.

Para tener un mayor margen de reacción, lo ideal es circular por el centro del carril, sobre todo cuando todo apunta a una posible ráfaga de aire inminente. Habitualmente, el mayor inconveniente es el viento lateral. En el peor de los casos puede desviar al piloto de su trayectoria y llevarlo al carril contrario o a la cuneta.

Se debe estar atento en todo momento y rápidamente compensar con el cuerpo ante cualquier envite del aire. Si es necesario, ante una racha fuerte se puede sacar la rodilla y parte del cuerpo de la moto para ayudarse a girar en la dirección a compensar.

Al detenerse, hay que tener ojo al bajarse de la moto y dónde se estaciona. Hay que tratar de buscar un lugar resguardado y utilizar el caballete central si el vehículo dispone del mismo.

Cómo pilotar tu moto con lluvia

Con el equipamiento adecuado, la lluvia puede no ser más que una leve molestia, pero para circular sobre pavimento mojado hay que tener en cuenta varios factores. En primer lugar, no se puede olvidar que el peor momento para circular es justo cuando está empezando a llover, sobre todo si no lo ha hecho en días anteriores. El asfalto se convierte en una trampa deslizante y corremos el riesgo de hacer aquaplaning con la moto hasta que el agua limpia bien todos los residuos depositados en este.

A la hora de acelerar se debe ser consciente de que es muy fácil que los neumáticos patinen si se es demasiado generoso con el gas. Más aún al estar parado cuesta arriba o sobre alguna marca vial. La apertura de gas debe ser suave y progresiva.

Igual que acelerar, frenar en condiciones de lluvia puede convertirse en un momento crítico. Siempre se debe tratar de frenar con la moto lo más recta posible. Hay que anticiparse a la zona de frenada, no solo para disminuir antes la velocidad y de forma más suave, si no por posibles elementos de la calzada que puedan hacer modificar la trazada. Se debe tratar de cargar más la potencia de frenada con el freno posterior y aplicar el frontal de forma suave y progresiva. Hay que tener muy en cuenta el freno motor al reducir, ya que una reducción agresiva puede causar que la moto patine.

En situaciones de lluvia fuerte la visibilidad se reduce de manera notable. Todas las luces deben estar en correcto estado y ser utilizadas de manera correcta. Las prendas deberían contar con elementos reflectantes para facilitar que otros vehículos pueda ver al piloto. Si la moto tiene pantalla, esta está expuesta a toda la porquería que te puedan lanzar otros vehículos, y por esa razón debe ser limpiada con dedicación.

Las carreteras cuentan con muchas señalizaciones horizontales, líneas, flechas, señales… que son extremadamente deslizantes en condiciones de lluvia. Se deben evitar a toda cosa, y, en ciudad, de debe prestar especial atención a las rejillas de ventilación de algunos parkings.

Como truco extra, si la moto posee suspensiones regulables se puede bajar algunos puntos la dureza de estas para ganar algo de tracción.

Cómo pilotar tu moto con nieve

Todos los consejos sobre conducción en lluvia se aplican al pilotaje en nieve, pero a una escala muchísimo mayor. Principalmente se debe mantener una velocidad muy baja, una gran distancia de seguridad y, aunque pueda costar, llevar el cuerpo relajado. De esta manera se puede reaccionar rápidamente ante cualquier eventualidad.

Con nieve en la carretera lo mejor es tratar de circular por las roderas formadas por el vehículo precedente. Esta zona “limpia” puede proporcionar un extra de agarre, pero ojo que por debajo podría seguir existiendo hielo. En ocasiones se debe valorar si compensa más rodar por un tramo de nieve virgen que por una rodera estrecha.

Llevar el punto justo de gas y marchas largas, pero sin dejar caer demasiado de vueltas el motor. Importantísimo, la frenada deberá seguir siendo con el freno trasero acompañado después muy suavemente del delantero y algo de freno motor.

Recomendamos llevar buena ropa de abrigo e impermeable, así como elementos reflectantes. No está de más llevar unas cadenas específicas para moto, aunque si no disponemos de ellas siempre se puede recurrir a elementos caseros como bridas o cuerdas para tratar de ganar un extra de tracción.

Otro aspecto a tener en cuenta son los neumáticos. Así como para automóviles el mercado dispone de una amplia gama de ruedas de invierno, en el caso de las motos esto no es así. Tan solo un puñado de marcas disponen de gomas adecuadas para circular en estas condiciones con máximas garantías.

Si no queda más remedio que circular, se debe estar atento a las presiones de las gomas. Con mucho frío la presión bajará algo así que si para mantenerla hay que subirla un poco. Con el neumático en su presión correcta este se calentará más rápido. Pero ojo, si al conducir con moto en nieve se rueda en una zona con una buena cantidad de esta, conviene rebajar un poco la presión para aumentar ligeramente la zona de contacto de nuestra goma.

Rodar en estas condiciones es extremadamente complejo y peligroso, sobre todo si no se tienen nociones de pilotaje off-road. Siempre se puede buscar una zona despejada y probar cómo se comporta la montura con algo más de seguridad antes de emprender la marcha. Pero siempre hacerlo a muy poca velocidad.

También es importante tras circular en estas circunstancias limpiar luego a conciencia la moto. Los productos que se utilizan en las carreteras para evitar la formación de hielo pueden acabar corroyendo partes de nuestra montura.

A tener en cuenta en todo momento:

Siempre nos puede sorprender el mal tiempo en la carretera.

Si las condiciones climatológicas son muy adversas y es posible, evita coger la moto. Una fuerte racha de viento o una gran nevada pueden arruinar nuestra salida. Se prudente y precavido, al final saldrá el sol y podrás volver a disfrutar de tu burra.

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